Red argentina de Centros de estudios interdisciplinarios sobre Humanidad y Economía. Promotores de cinco Encuentros mundiales desde 1991. Coordinado desde el Centro de Investigaciones Económicas de Córdoba, CIEC (http://www.fundacionciec.org.ar).

19 diciembre, 2008

Lo que hay que saber


Noam Chomsky, John Pilger, Gore Vidal, Adrián Salbuchi, Thierry Meyssan son citas de Walter G. Graziano en sus primeras revelaciones. "Hitler ganó la guerra", principiando a "Nadie vio Matrix", es la contundente, detallada exposición de la estructura de poder del Mundo. Los dueños del petróleo, la banca, las armas, los laboratorios medicinales, las universidades y los medios de comunicación urdieron la génesis, la ideología y el desarrollo del tercer reich.
Graziano fundamenta cada una de sus hipótisis acerca de la corrupción del ideal democrático.
Fue la sorpresa y la admiración de mis hijos y sobrinos lo que llevó a volcar a este espacio el destaque de los argumentos reveladores del economista argentino. Merecen largamente ser analizados en todos los estadios de la formación intelectual.

14 diciembre, 2008

Blog amigo

Rosa Llugdar, desde Santiago del Estero, arrancó el mes pasado con http://rosaopina.blogspot.com
Esta admirable amiga, amante de las Matemáticas, de familia libanesa y posgraduada en Israel tiene un seguidor más (y no sólo de esos enormes ojos verdes).

21 noviembre, 2008

Economía humanista en América india


Fue presentado el libro editado tras el Sexto Encuentro Internacional de Economía que coorganizara el Centro de Investigaciones Económicas de Córdoba (CIEC) en Puebla, Méjico.
La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla de los Ángeles fue la sede, fructificando el esfuerzo de Aurora Furlong de Zucaula y el equipo de la Facultad de Economía de esa Casa.
La obra editada con los ensayos y ponencias presentados en Octubre lleva por subtítulo "Parámetros de la justicia social para las democracias republicanas de América India". Compendia tareas de estudiosos brasileños, colombianos, cubanos, venezolanos, mejicanos y argentinos, acompañados de trabajos europeos.
Los interesados en obtener ejemplares deben dirigirse a Luis Eugenio Di Marco, luchociec@yahoo.com.ar.

14 noviembre, 2008

El Pacto de Olivos y la democracia sindical



La resolución de la Corte Suprema nacional y la reactualización del principio de la libertad sindical coinciden con una antigua reivindicación. Es un viejo reclamo de los radicales, que procuraron corroer la viga maestra del edificio peronista. De diferentes maneras ese punto asomó en el debate sobre las modificaciones a la Ley de Asociaciones Profesionales que, en 1973, le costó al senador Hipólito Solari Yrigoyen, ex abogado de la CGT de los Argentinos, un atentado de la Triple A; se vislumbró en la frustrada “Ley Mucci”, que propiciaba el acceso de las minorías a las conducciones sindicales y se filtra –por obra de Raúl Alfonsín— en la Constitución modificada de 1994 al sancionar la prevalencia de los pactos internacionales. Eso, precisamente eso, sirvió de fundamento al máximo tribunal para dictaminar la inconstitucionalidad del artículo 41 de la Ley 23.551.

Es muy probable que la postura de la Corte no sea del agrado de empresarios que nunca simpatizaron con los sindicalistas (pero que han aprendido a convivir con aquellos que lograron entrar en sus santuarios, frecuentar sus clubes, ser vecinos de sus campos y competir con sus caballerizas). Es probable que la noticia haya llenado de júbilo a Hugo Yasky y de contradicciones a Luis Barrionuevo. Sin embargo, a largo plazo, los verdaderos beneficiarios de la decisión que la prensa ha llamado “histórica” no serán ni Yasky ni Barrionuevo sino aquellos trabajadores que no suelen gozar de la protección que otorga el Ministerio de Trabajo al “movimiento obrero organizado”. Y si éste no puede torcer el brazo de la Corte, quizás, para preservar su monopolio, apele a otras formas –famosas– de disuasión. Ocurrirá una, dos, tres veces. Al final, deberá entrar en razones. O volverán las trifulcas.

Por ahora se trata sólo de la piedra basal, pero a futuro el fallo de la Corte puede volver a poner la vida gremial (y con ella, también la política) sobre sus pies. Es que se trata de mucho más que del triunfo de una central obrera (CTA) que buscaba desde hace años ser reconocida. Lo dijo el propio abogado moyanista Héctor Recalde: admitir que un trabajador es libre de otorgar su representación a quien le merezca confianza, pertenezca o no a la organización sindical reconocida por el Estado, es aplicar “un concepto filosóficamente liberal de lo que son las relaciones sindicales”

Algo de Historia:
En una sola oportunidad histórica desde la recuperación de la democracia en 1983 se produjo una asistencia perfecta de la totalidad del cuerpo de senadores. Fue el 15 de marzo de 1984, cuando el gobierno de Raúl Alfonsín perdió por dos votos (24 a 22) el proyecto de reforma al sistema de elección gremial conocido como “Ley Mucci”, por el nombre del ministro de Trabajo Antonio Mucci.
En la noche del miércoles14 de marzo de 1984, poco más de tres meses de haber llegado al gobierno, Alfonsín sufrió en el Senado uno de los golpes más duros. La reforma laboral que había prometido a lo largo de su campaña electoral terminó derrumbada por el voto del senador neuquino Elías Sapag.


Fuentes
: Crítica Digital y Río Negro

16 octubre, 2008

Érase una Vez


Érase un planeta en el que cada día morían 25.000 personas por desnutrición. De esas personas, cada treinta segundos moría un bebé por no poder ser alimentado.

Érase un planeta en el que un Organismo internacional, llamado ONU, avalado por los presidentes de los países que componían aquel planeta, pidió una ayuda urgente de 6.000 millones de dólares para una solución de emergencia contra ese hambre atroz que mataba y mataba a la gente, a seres humanos como cualquiera de los demás, con un cara, un nombre, unos sentimientos, una familia, unas emociones.....

Ese mismo Organismo calculó que con 20.000 millones de euros al año, el hambre desaparecería del mundo. Ya no morirían más bebés cada treinta segundos, y las imágenes de niños desnutridos, de vientres abultados, de caras angelicales convertidas en espectros moribundos, desaparecerían para siempre de las conciencias de quienes tenían en su mano la solución.

Pero aquellos que tenían la posibilidad de lograrlo, es decir los países, es decir sus gobernantes, es decir cada uno de los ciudadanos que vivían en dichos países, no hicieron nada o casi nada, y la ayuda solicitada no llegó. Y el hambre siguió siendo la embajadora de muchas zonas de aquel planeta, y los bebés siguieron muriendo cada treinta segundos.
Érase una vez un planeta en el que hubo una crisis financiera, y grandes Entidades que habían ganado millones y millones de dólares y de euros, dijeron tener serios problemas para poder seguir dirigiendo y gestionando la economía mundial, además de seguir ganando millones y millones de dólares y de euros.

Y entonces los países que podían hacerlo, y sus gobernantes, y sus ciudadanos, apoyaron unas medidas urgentes y extraordinarias porque todos estuvieron de acuerdo en que estaban ante la mayor y más grave de las crisis a las que se podían enfrentar. ¡Era una situación de vida o muerte¡

Y esos países consiguieron aportar, en una sola semana, más de dos billones (con B de bondad) de euros para resolver ese grave problema.

Érase una vez un planeta en el que unos pocos querían ser más y gritar que con menos del 1% anual de aquellos más de dos billones (con B de bondad) , se salvarían 25.000 vidas (con V de vergüenza) cada día, y dejaría de morir un bebé (con B de ¡basta¡) cada treinta segundos.

04 octubre, 2008

Cumple 95 la FCE de la UBA


La Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) realiza un ciclo de conferencias para celebrar el 95 aniversario de su creación.
Esa Casa es la de mayor matrícula de todo el mundo. Por cuatrimestre se habilitan casi 1.600 cursos presenciales sólo en el ciclo general y profesional, además de 100 cursos a distancia y otros 90 magistrales

El programa contiene disertaciones a cargo del Profesor Titular Consulto Carlos Manuel Giménez; del profesor Titular Emérito Vicente Oscar Díaz; del profesor Emérito Jacques Malherbe, de la Universidad de Lovaina (Bélgica); del Profesor Titular Daniel Carrasco, de la Universidad de Málaga (España); de la doctora Ana María Elorrieta, de PricewaterhouseCoopers; del Profesor Consulto José Barral Courtis ; del Actuario César Hugo Bagnati; de Pedro Vulovic y Celestino Carbajal sobre "La Enseñanza de la Administración Financiera en la Facultad de Ciencias Económicas-Estado Actual y Perspectivas"; del Profesor Titular Consulto Guillermo Enrique Ragazzi; del Profesor Titular Consulto Jorge Enrique Stern; del Profesor Jorge Katz; de Juan Carlos Chervatin – Director, Posgrado Desarrollo Estratégico del Turismo FCE-; de Raúl Saroka - Director, Carrera de Lic. en Sistemas de información FCE-; del Profesor Ken Laudon - Universidad de Nueva York (EEUUA); del Decano, Profesor Alberto Barbieri; una Conferencia Magistral "Mechanism Design Theory: How to Implement Social Goals" de Eric S. Maskin - Premio Nóbel de Economía 2007, y del
Profesor Honorario Bernardo Kliksberg.

En la foto, E.S. Maskin recibe el Nobel.

28 septiembre, 2008

La Nueva Iglesia


El obispo Fernando Lugo, presidente del Paraguay, es un caso sin precedentes en la historia del catolicismo romano, asegura el teólogo argentino Rubén Dri. Este catedrático universitario está especializado en sociología de las religiones y es uno de los fundadores del “Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo.

La singularidad de Lugo reside, según Dri, en que el mandatario paraguayo, sin abjurar de sus concepciones religiosas y políticas avanzadas, ha sabido sortear con buen éxito los previsibles escollos de una jerarquía católica encabezada por quien él considera como “el Papa más reaccionario” de los tiempos modernos.

Dri es profesor investigador y titular de la Cátedra de Sociología de la Religión en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, autor de una docena de libros sobre su especialidad, entre ellos “Proceso a la Iglesia Argentina ”. Su activa militancia religiosa y política le valió persecución, cárcel y torturas en tiempos de la dictadura militar instaurada en 1976, cuyos represores dieron muerte a varios de sus compañeros “tercermundistas”. Exiliado en México,fue profesor de la afamada Universidad Autónoma.

Dri ofreció una disertación sobre “Lugo y la otra Iglesia en América Latina”, en un escenario que hubiese sido inconcebible hace algunos años para un orador de extracción religiosa: el antiguo edificio del Comité Central del Partido Comunista argentino. “Mi presencia aquí es un signo de los nuevos tiempos que estamos viviendo y nos indica la necesidad de saber distinguir dónde están nuestros verdaderos enemigos”, advirtió.

En su análisis de las expresiones populares que se están produciendo en el seno del catolicismo latinoamericano, de plena identificación con las luchas por el cambio y la liberación política y social, que él sintetiza en el concepto de “Nueva Iglesia”, Dri se ocupó detalladamente de la experiencia que comenzó en el Paraguay con la llegada al poder de Lugo, el 15 de agosto de este año.

“El caso del obispo Lugo es muy especial. Es único, no recuerdo en la historia de la Iglesia otro caso como el de él. Es que une en sí mismo una concepción popular revolucionaria, y al mismo tiempo una notable muñeca política para manejarse en los ámbitos propiamente eclesiásticos”, explicó.

Dri señaló que al nuevo mandatario paraguayo “le ha tocado un momento muy difícil en la Iglesia Católica , cuando en la cúspide del poder eclesiástico tenemos a Benedicto XVI, el Papa más reaccionario que hayamos conocido en la época moderna”.

“¿Qué hizo Lugo? En lugar de romper abiertamente con la institución eclesiástica o de enfrentarla, lo que le auguraba un derrota casi segura, solicitó su reducción al estado laical y consiguió que le fuera otorgado. Así quiso quedar completamente libre de todas las obligaciones de la Iglesia , de manera de poder llevar adelante una política popular sin necesidad de estar obedeciendo determinadas normas. En este sentido es un caso único”, añadió.

Dri recordó que el mensaje con que Lugo inauguró su mandato contuvo conceptos que considera centrales, tanto en el plano interno paraguayo como en el más general del pensamiento católico renovador.

“En primer lugar recuperó la memoria histórica del Paraguay, recuperó la memoria de (los ex presidentes) Gaspar Rodríguez de Francia (1766-1840) y a los López ( Carlos Antonio 1792-1862 y Francisco Solano 1827-1860), así como a ese Paraguay al que el genocidio de la Guerra de la Triple Alianza (Brasil, Argentina y Uruguay) llevó a la completa postración. Terminó también con 61 años de dominio del Partido Colorado”, señaló.

También, añadió el teólogo argentino, Lugo “expresó muy claramente su decisión de trabajar por una nueva sociedad sin explotados ni explotadores, con ideas que recibió de la Teología de la Liberación y de las lecturas de sus teóricos, el brasilero Leonardo Boff y el peruano Gustavo Gutiérrez. Habla también de un liderazgo colectivo, es decir, que el pueblo tome en sus manos la construcción de su historias y rescata también el concepto de la Patria Grande latinoamericana, que incluya especialmente a los pueblos originarios indígenas. Al decir de Lugo, ahora no quedara impune ningún blanco que atente contra las tierras de los pueblos originarios”.

Dri explicó que en estos momentos en América Latina se ha puesto en evidencia en varios países, no solamente en el Paraguay sino también en Bolivia, Venezuela y Ecuador, el enfrentamiento del catolicismo tradicional, con lo que él denomina “Nueva Iglesia”.

Mencionó la acción que en respaldo del proceso revolucionario que conduce el presidente boliviano Evo Morales cumple la llamada “Comunidad de los Hermanitos Evangélicos”, muy crítica de la jerarquía católica del Altiplano. En reciente documento, acusaron a la mayoría de los obispos bolivianos de “defender a los terratenientes e intentar bloquear el proceso iniciado por las mayorías pobres. Ustedes han arrojado a las ovejas al arbitrio de los lobos y se han espantado por el fantasma de la laicidad y por la pérdida de unos privilegios a la enseñanza privada subvencionada, con el pretexto de una enseñanza religiosa en libertad”.

En Venezuela, dice Dri, “nos encontramos con un líder revolucionario extraordinario y sumamente pintoresco para nosotros, porque se trata de un caribeño. Me refiero a Hugo Chávez, quien ha hablado de la Iglesia , de los obispos y de la Teología de la Liberación en términos muy ajustados”.

Mencionó declaraciones que hizo Chavez el 2 de julio de 2007, en su programa semanal “Aló, Presidente”: “Llamo a tomar el camino de la Teología de la Liberación y que nos apartemos del camino de esos obispos, que andan ya perdidos. Que defienden a las clases poderosas, que forman parte de la misma corriente de extrema derecha que apoyó la dictadura chilena de Augusto Pinochet, o en la Argentina a no se cuántos tiranos que mataron y torturaron tanta gente, mientras ellos decían Amén. Llamo a todos los cristianos, a todos los verdaderos católicos y les recuerdo que la Iglesia Católica no son los obispos, somos todos los que creemos en la verdad de Cristo. La Iglesia de Cristo es la iglesia liberadora”.

En Ecuador, simultáneamente, el presidente Rafael Correa, de extracción católica, está enfrentado con la jerarquía de la Iglesia que pone reparos a su propuesta de reforma constitucional y que se le opone en el referendo convocado por el gobierno. El mandatario ecuatoriano se ha manifestado también tributario de los principios de la Teología de la Liberación.

Dri recordó que en América latina, donde la iglesia católica ha penetrado profundamente en la cultura de sus pueblos, siempre que se produce un movimiento revolucionario o insurreccional, invariablemente aparece un movimiento popular cristiano que lo apoya y que expresa a esta “Nueva Iglesia”.

El teólogo argentino se pregunta cuáles son las raíces de esta situación. Y responde que invariablemente hay que remitirse al Nuevo y al Viejo Testamentos, los textos fundantes del cristianismo y del catolicismo, que invocan por igual la jerarquía eclesiástica y los sectores cristianos populares.

Dri puntualiza que no constituyen un texto único, sino un conjunto de textos que se escribieron a lo largo de 11 siglos, desde el año 950 antes de Cristo, aproximadamente, hasta los años 110, 120 ó 130, después de Cristo.

“Esos textos suelen expresar proyectos de determinados sectores sociales contrapuestos, escritos religiosamente, con una reflexión que podemos llamar teológica, pero que expresan Teologías contrapuestas. Es aquí donde están las raíces”, sostiene Dri, que distingue dos proyectos.

“Hay un proyecto que es el Profético, el que van a asumir los profetas, que eran líderes que hablaban en nombre de Dios, de ese Dios que estaba en el pueblo, que recibía los reclamos populares”, señala, asignándole características antimonárquicas, antijerárquicas, antimilitares y de una economía de base solidaria.

“Pero por fuera de este proyecto surge otro, monárquico y sacerdotal”, dice Dri.

Estas dos líneas, o corrientes, subsisten en lo fundamental a lo largo de la historia de la Iglesia , estima Dri, y se expresan en la actualidad a través de las jerarquías eclesiásticas, generalmente conservadoras y aliadas de los sectores de poder, por una parte, y los movimientos cristianos de base, sustentados ideológicamente en la Teología de la Liberación , que respaldan los procesos de cambio económico, político y social, especialmente en América latina.

Acerca de la Teología de la Liberación , Dri sostiene que no surgió en las universidades, ni fue inventada por el peruano Gutiérrez ni el brasilero Boff. “Es la expresión del compromiso de los crsistianos con los sectores populares. Pero esta Teología no tiene ningún sentido, si no es expresión de prácticas revolucionarias, populares y de renovación. Es lo que ahora denominamos Nueva Iglesia”.

Texto de Oscar J. Serrat, de la redacción de Mercosur Noticias, enviado por F.J. del Corro.